¿No es genial cuando un espacio antiguo se redefine y adquiere un nuevo significado? este es exactamente el caso del antiguo teatro Gran Splendid, el cual en una época fue escenario del gran cantante de tango Carlos Gardel, y en donde hoy funciona la librería más grande e imponente de Buenos Aires, El Ateneo.
Grande fue el visionario que decidió convertir este imponente teatro en una librería, dándole así un aire más fresco y refinado, dotándola de otro sentido, saliéndose de los parámetros rígidos de las librerías tradicionales y enmarcándose en un mundo donde la fantasía y el espectáculo reinan. El mismo espacio dicta una nueva tendencia, dota de sentido otros servicios y es así como en sus palcos se han acomodado sillones para la lectura de aquellos transeúntes que quieren asegurarse de comprar un buen libro; en algunas paredes se exhiben obras de arte; y en el escenario funciona un refinado café que tiene una oferta gastronómica selecta y donde uno pueda tomar un buen almuerzo o merienda. Incluso, en el subsuelo, hay una sección dedicada a los niños y decorado para ellos, con todo tipo de libros interactivos que van especialmente dirigidos este público infantil.
El espacio ha sido preservado exquisitamente, tanto así que fue catalogada por el diario británico The Guardian como la segunda librería más bella del mundo.
Al entrar uno puede observar las columnas de mármol, sus cornisas pintadas de color dorado llenas de detalles minúsculos. Centenares de libros se encuentran entre ellas. Unos pasos más adelante se asoma el teatro, y desde la planta base se observa la inmensidad de esta librería que se extiende por tres pisos y un subsuelo, para sorpresa del visitante primeriso. En su cenit, se aprecia una enorme bóveda que preserva la obra original que se encontraba en el Teatro, del autor Nazareno Orlandi.
Es así como Buenos Aires se reinventa. Es así como un teatro que fue construido en 1919 adquiere un nuevo significado y dota de nuevos valores a la ciudad. Llegar allí es muy fácil, pues se encuentra sobre la Avenida Santa Fe, muy cerca del cruce con Callao, en uno de los sitios más comerciales de esta metrópoli.




















